domingo, 21 de mayo de 2017

CRÍTICA DE DÉJAME SALIR (2017)

PIENSALO DOS VECES ANTES DE ENTRAR
Por Lucía Pérez García 





Nunca un sonido tan simple y cotidiano fue tan fastidioso. Irritante hasta gritar ¡déjame salir! Querrás arrancarte los oídos y seguir escuchando al mismo tiempo. ¡Déjame salir! Volverás a gritar. La cucharilla seguirá su ronda por los confines de la taza. ¡Déjame salir! Una vez más. Pero las ondas sonoras ya habrán conquistado esa parte de tu cerebro que te pone los vellos de punta. De repelús, de miedo, de intriga, de asco ¿Té negro o café solo? 

Remover o derramar. Mientras, tu aguante ha llegado al punto en el que los cristales, y la porcelana, estallan. No encontrarás otra salida que continuar mirando, porque no tendrás más sentido que el de supervivencia. ¡Déjame salir! Nadie escucha. Dentro para siempre. Dentro de una tacita de apariencia dulce y sabor amargo ¿Hay algo más inquietante? No, este juego no es nada divertido… 


¡Déjame salir! Por última vez. Tus ojos empiezan a abrirse como naranjas en una mirada mecánica. ¡Déjame salir! Y, casi zombi, te dejas arrastrar hacia el final. Adivina quién viene a cenar esta noche… y asegúrate de que los anfitriones sean Katharine Hepburn y Spencer Tracy, y no Catherine Keener (que inquietante me resulta siempre esta mujer) y Bradley Whitford.


Valoración: 7.5 / 10



DÉJAME SALIR, “GET OUT” (2017)
Director: Jordan Peele
Reparto:     Daniel Kaluuya, Allison Williams, Catherine Keener, Bradley Whitford, Betty Gabriel, Caleb Landry Jones, Lyle Brocato, Ashley LeConte Campbell, Marcus Henderson, LilRel Howery, Gary Wayne Loper, Jeronimo Spinx, Rutherford Cravens
Género: Terror, racismo

Duración: 103 min.

viernes, 12 de mayo de 2017

CRÍTICA Z. LA CIUDAD PERDIDA

LA LLAMADA DE LA SELVA
Por Lucía Pérez García 






Solo la misma selva puede superar la novela de David Grann, en la que cada frase es más real que la siguiente: “Todo alrededor de mi era sonido, el sonido de la selva”. Los pájaros se convierten en murciélagos sangrientos, las moscas en peligrosos insectos que se alimentan de corneas, los simples mosquitos en nubes negras, las hormigas en asesinas, los perros en monos aulladores, los pececillos de colores en pirañas y la oscuridad de la noche en la lucha de la vegetación por sobrevivir buscando una salida hacia el sol. Luego cierras el libro y el Amazonas desaparece, pero el picor y los síntomas ya nunca lo hacen. Te has convertido en aventurero. Has contraído el síndrome Fawcett. Quizás por eso, por la enfermedad del aventurero romántico, la película de James Grey deja un poso de bohemia irresoluta. Un ansia continua de selva te persigue durante más de dos horas. Necesitas volver, como el mismo Fawcett. Necesitas sentir la grandiosidad amenazante de la naturaleza en su estado más salvaje. Necesitas descubrir el mundo. Incluso echas de menos más hambre, plagas y peligros. Todo es poco para una aventura más grande que el propio Amazonas. 

Aun así, James Gray casi consigue encontrar al verdadero Fawcett. Pero “casi” es poco para un hombre de la talla del intrépido británico, al que nunca le valió la incertidumbre de un abecedario al que le faltaba la última letra. Charlie Hunnam, siempre hijo de la anarquía, se funde con la selva tanto como nosotros. Deseando más. No así con el Fawcett victoriano. Pero tampoco el aventurero real encajaba en las costumbres. La inmensidad del paisaje llega a ser gloriosa por momentos. Una gloria más psicológica que física. Pero qué pocos momentos. Y la música, a la que Fawcett daba una importancia fundamental: “La música es un gran consuelo en la selva, y puede incluso salvar a un hombre solitario de la locura”, agranda tanto como mengua. No sabes si sí o si no. No sabes si la música es realmente ese “sonido de la selva” o el del viento-madera poniéndose en su lugar. La clásica –la civilización- se impone sobre la original –lo salvaje-, como todo en la película, complaciendo nuestras dos facetas pero dejando, de nuevo, un sueño por cumplir. 


Gray intenta despertarnos a un estado de elucubración impreciso con un final emocionante digno de Fawcett. Pero nosotros, como portadores del virus explorador, intentamos seguir dudando para no acabar con el misterio y poder volver de nuevo a la selva. 

El día que realmente encontremos esa ciudad perdida será nuestra perdición, porque nunca más querremos salir del cine.


Valoración: 8 / 10 

Z. LA CIUDAD PERDIDA, "THE LOST CITY OF Z"
Director: James Grey. 
Reparto: Charlie Hunnam, Sienna Miller, Tom Holland, Robert Pattinson, Angus Macfadyen, Bobby Smalldridge, Edward Ashley, Tom Mulheron, Aleksandar Jovanovic, Siennah Buck, Stacy Shane, Bethan Coomber, Ian McDiarmid 
Libro: David Grann. 
Género: Aventuras, basada en hechos reales. 
Duración: 140 min.